Agentes contaminantes del agua

Todos hemos oído en alguna ocasión los problemas de contaminación que residen en nuestro agua potable. Incluso algunas sustancias que añadimos al agua “protegernos”  (como el cloro) están vinculadas a ciertos tipos de cáncer, y pueden formar compuestos tóxicos que afectan negativamente a nuestro organismo. El viejo adagio “Si quieres hacer algo, hágalo usted mismo” también se aplica a nuestro agua.

Vamos a resumir los problemas con los que nos enfrentamos:

Impurezas biológicas

Bacterias, virus y parásitos:  Hace años, las enfermedades transmitidas por el agua representaban millones de muertes. Incluso hoy en día en los países subdesarrollados, se estima que 25.000 personas mueren diariamente a causa de  enfermedades transmitidas por el agua. Los efectos de los microorganismos del agua pueden ser inmediatos y devastadores. Por lo tanto, los microorganismos son la primera y más importante consideración en la toma de agua potable para el consumo humano.

En términos generales, los suministros municipales modernos están relativamente libres de organismos nocivos a causa de unas rutinas de desinfección con cloro. Esto no significa que el agua municipal esté libre de todo tipo de bacterias. Aquellos de nosotros que tengamos pozos privados o pequeños sistemas de agua en zonas rurales tenemos motivos para estar más preocupados ante la posibilidad de una contaminación por microorganismos de tanques sépticos, desechos animales, y otros problemas.

Impurezas inorgánicas

La suciedad y los sedimentos: – La mayoría de las aguas contienen algunas partículas en suspensión, que puede consistir en arena fina, arcilla, tierra, sales y precipitados. La turbidez en el agua puede resultar desagradable a la vista, puede ser una fuente de alimentación y alojamiento para las bacterias, y pueden interferir con una desinfección eficaz.

Agentes contaminantes del agua

Sólidos Disueltos: – Son innumerables sustancias que se disuelven, procedentes de las rocas y otros compuestos de la tierra.  La presencia y la cantidad total de sólidos disueltos en el agua abarca los siguientes inconvenientes:

1. Resultados indeseables en el sabor que puede ser salado, amargo o metálico.

2. Menor facilidad de enfriamiento.

3. Algunas de las sales minerales que componen  plantean una variedad de peligros para la salud. Los más problemáticos son los nitratos, sodio, sulfatos, bario, cobre y fluoruros.

4. Cuando los niveles de solutos son  superiores a 1000mg / L por lo general se considera no apta para el consumo humano.

5. Los altos contenidos en sólidos interfieren con el sabor de los alimentos y bebidas, y los hace menos deseables para consumir.

Metales tóxicos: – Entre las mayores amenazas para la salud son la presencia de altos niveles de metales tóxicos en el agua potable – arsénico, cadmio, plomo, mercurio y plata. Otros metales como el cromo y selenio debido a la forma en que existen pueden suponer un peligro para la salud. Los metales tóxicos se asocian con el daño a los nervios, defectos congénitos, retraso mental, ciertos tipos de cáncer, y el aumento de la susceptibilidad a las enfermedades.

Amianto: – Existe como microscópicas fibras minerales suspendidas en el agua. Su principal fuente es el amianto-cemento de tuberías que se utilizaban comúnmente después de la Segunda Guerra Mundial. Se ha estimado que unos 200.000 kilómetros de estas tuberías se encuentran actualmente en uso para el transporte de agua potable. También se la ha relacionado con el cáncer gastrointestinal.

Radiactividad: – Los niveles que plantean graves riesgos para la salud son bastante raros de encontrar en el agua. La mayor amenaza se plantea por accidentes nucleares, plantas de procesamiento nuclear, y la eliminación de residuos radiactivos.

Impurezas orgánicas

Olores y sabores – Si su agua tiene un desagradable sabor u olor, lo más probable es que se deba a una o más sustancias orgánicas procedentes de la vegetación de algas; hidrocarburos como los fenoles… etc.

Plaguicidas y herbicidas – El uso creciente de plaguicidas y herbicidas en la agricultura se nota también en el agua que bebemos. La lluvia y el riego llevan estos letales productos químicos hacia las aguas subterráneas. Estos productos químicos pueden causar problemas circulatorios, respiratorios y trastornos del sistema nervioso.

Productos químicos orgánicos tóxicos – El más acuciante y generalizado problema de contaminación del agua es el resultado de los productos químicos orgánicos creados por la industria. Los efectos crónicos a largo plazo por la exposición a estos tóxicos orgánicos, incluso en cantidades ínfimas, son extremadamente difíciles de detectar. El consumo del agua contaminada puede parecer , así como el sabor, perfectamente normal. Los usuarios pueden padecer síntomas como dolores de cabeza, erupción cutánea, fatiga, que son difíciles de diagnosticar como relacionados con el agua. Algunos de estos trastornos pueden pasar inadvertidos durante décadas!

Cloro – Usado para desinfectar el abastecimiento de agua, interactúa con los materiales orgánicos naturales (por ejemplo, los productos degradados de la vegetación, algas, etc.) Esto crea productos químicos orgánicos tóxicos, tales como cloroformo, y bromodiclorometano. Científicos de la Universidad de Colombia encontraron que las mujeres que bebieron agua clorada contrajeron un 44% más riesgo de morir de cáncer gastrointestinal del tracto urinario que las mujeres que no bebían agua clorada! El Agua clorada también se ha vinculado a la alta presión sanguínea y a la anemia. La anemia es causada por el efecto nocivo de cloro en los glóbulos rojos.